| |
|
Rocío Torresano Escobedo nació el 23 de Junio de 1986 en Madrid, y es integrante del Coro de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción de Alpedrete y la autora, junto con Eduardo DeTorre, de los temas cantados del grupo. Comenzó a cantar en el coro y en la tuna del Colegio Jesús María de Madrid, aprendiendo a tocar la guitarra de forma autodidacta y participando en su grupo de teatro. Diplomada en Magisterio de Educación Física por la Escuela Universitaria Escuni de Madrid y estudiante de Pedagogía en la Universidad Complutense de Madrid, Rocío escribe sus propias canciones desde una perspectiva más pop para posteriormente ser adaptados a un sonido más folk por parte del resto de los miembros del grupo.
La primera vez que se subió a un escenario fue en Guadarrama, en el concierto que Zamburiel dio en La Torre en Febrero de 2005 (“creí que me moría, me temblaba la voz que no era normal, no pude sacar la mano del bolsillo en toda la canción, vamos que fue un desastre, pero me enganchó y ahora creo que no podría vivir sin subirme a uno y sentir el cariño y el apoyo de todos aquéllos que vienen a vernos y a disfrutar con nosotros de nuestra música”), y entre sus preferencias musicales está el rock español de grupos como La Fuga, Marea o Platero y pop de gente como La Oreja de Van Gohg, Amaral, M-Clan, Maná o Cold Play. Además, disfruta muchísimo relajándose con música clásica, y “por supuesto y más desde que estoy en Zamburiel la música celta, que considero un estilo que consigue transmitir y llenar a todo aquél que la escucha, dejándole un poso que le hará querer siempre un poquito más... por lo menos a mí me pasó así.”
Monitora de tiempo libre y socorrista, comenta que por la gran diversidad de música que le gusta sería difícil elegir un disco únicamente, por lo que se quedaría con un recopilatorio de sus canciones preferidas de cada artista o grupos que escucha, que es lo que suele hacer. En relación a sus influencias y fuentes de inspiración, afirma que realmente no se inspira en ninguna música en concreto a la hora de intervenir en Zamburiel: “por supuesto el fondo es la música celta, pero cuando compongo transmito aquello que tengo dentro y es una vez al ponerlo en grupo cuando entre todas las aportaciones nace de verdad la canción.”
Rocío es una chica muy familiar, que no duda al asegurar que si pudiera ser otra persona sería su abuela (“la mejor persona del mundo, mi ejemplo…si todo el mundo fuera como mi abuela, el mundo sería mejor”), y le encantaría poder vivir de la música, pero sabe que es difícil así que dice conformarse con ser feliz trabajando como maestra, que es lo que le gusta, y teniendo a su lado a las personas que quiere. Con respecto a sus aficiones, destaca el deporte, en especial el voley-ball, aunque también le gusta viajar (“por si alguien quiere regalarme un viajecito”), conocer a gente (“si puede ser lo más diferentes a mí mejor”) y por supuesto salir de fiesta con sus amigos. En cuanto a sus preferencias dentro de los temas del grupo, no se define especialmente: “no sé, de verdad que me gustan todas y en los conciertos no hay ni una sola canción con la que no disfrute, aunque quizá para un momento de alegría y juerga elegiría Irlandesas, El viaje podría ayudarte a reflexionar, a recordar... me quedo con todas.”
Le gustaría experimentar lo que se siente como cantautora (“aunque no lo cambiaría por Zamburiel nunca”), tratando siempre de evitar no ser fiel a aquello que siente, quiere y cree que estaría bien hacer, y se considera una gran aficionada al cine y si tuviera que elegir se quedaría con películas como Los Intocables de Eliot Ness, La Lista de Schlinder y alguna más actual como El Señor de los Anillos, al igual que con la serie Friends.
Por otra parte, odia ver a alguien que aprecia pasarlo mal y sentir que no puede hacer nada, con la sensación de impotencia que esto produce, además de las personas que no saben utilizar el paraguas los días que llueve y te lo meten por los ojos, lo sacuden encima de tuyo... (“aprendamos a usarlo, por favor”), y que su vecina tire pan mojado en leche para que se lo coman “las ratas con alas, esas asquerosas palomas que rondan por mi barrio”. Por último, entre las citas favoritas de esta alpedreteña están algunas de autores como Lope de Vega (“desmayarse, atreverse... esto es amor, quien lo probó lo sabe”), Juan Ramón Jiménez (“no corras, ve despacio, que a donde tienes que llegar es a ti solo”), Albert Einstein (“una persona que nunca cometió un error, nunca probó nada nuevo”), Antonio Machado (“tras el vivir y el soñar, está lo que más importa: el despertar”) o Woody Allen (“los japoneses no miran, sospechan”). |
|
|